Hacía tiempo que tenía ganas de preparar un cake de zanahoria, está bueno en cualquier momento del día y se conserva jugoso durante mucho tiempo. Si te cuesta comer verduras o como a mi zanahorias… este es tu pastel ideal.

En esta versión he utilizado azúcar moreno y miel. Además he querido darle un toque más festivo poniéndole crema diplomat (también llamada crema madame). La crema diplomat es: Crema pastelera + nata montada

Las naranjas las he confitado con azúcar moreno y miel, pero las podéis encontrar en cualquier supermercado ya hechas. La verdad es que están buenísimas… y a este pastel le dan un toque diferente. La naranja y la zanahoria forman una combinación espectacular y las especias (canela y clavo), le dan un toque diferente al resto de cakes.

Ingredientes para el cake:
2 huevos
150 g azúcar moreno
25 g miel
120 g mantequilla derretida
140 g harina floja
10 g impulsor
50 g almendra molida
180 g zanahoria cocida en puré
25 g naranja confitada
1 pizca de canela en polvo
1 pizca de clavo en polvo

Ingredientes para la crema diplomat:
Crema pastelera
250 g leche entera
50 g de azúcar
45 g de yemas
25 g de maicena
1/2 vaina de vainilla
100 g de nata montada

Glaseado (opcional):
100 g de azúcar glas
30 g de zumo de naranja

Elaboración:

Primero empiezo con la crema pastelera.

Hervimos la leche con la mitad del azúcar y la 1/2 vaina de vainilla, dejamos infusionar un rato (lo ideal sería una noche entera).
En un bol aparte mezclamos las yemas, el resto del azúcar y la maicena. Si vemos que esta mezcla es muy espesa, añadimos un poco de la leche que forma parte de la receta. Lo mezclamos con las varillas manuales y añadimos la leche que hemos calentado con la vainilla.
Lo ponemos a calentar y removemos con las varillas dándole un hervor, cocemos un par de minutos y enfriamos rápidamente introduciéndolo en el refrigerador. Para ello lo colocamos en una fuente tapado con film a contacto. Si reposa un par de horas sería ideal.
Mientras montamos con unas varillas la nata y reservamos en frío.

Ahora vamos con el cake.

Batimos los huevos con el azúcar y la miel hasta que quede una mezcla esponjosa, vamos añadiendo la mantequilla poco a poco hasta que quede totalmente incorporada.
Tamizamos la harina e impulsor y lo mezclamos con la almendra molida, la canela, el clavo y la naranja confitada finamente picada.
Finalmente añadimos la zanahoria en puré (no demasiado fino, más bien aplastado).
Engrasamos con mantequilla derretida o aceite un molde de cake y lo llenamos con la mezcla unas 3/4 partes para evitar que se desborde.

Horneamos a 180 ºC durante 25 minutos, comprobando de vez en cuando si está hecho ya que cada horno es un mundo y el tiempo suele variar. Para comprobarlo, introducimos en el cake, la punta de un cuchillo pequeño o una brocheta y si ésta sale limpia está cocido.

Lo desmoldamos y dejamos enfriar.

Seguimos con la crema.
Una vez fría la crema pastelera, la alisamos muy bien, con ayuda de unas varillas. Hecho esto, añadimos la nata montada poco a poco mezclando con una espátula de silicona o lengua. Reservamos en una manga con boquilla lisa (la mía era del nº 10).

Una vez frío el cake glaseamos con la mezcla del azúcar glas y el zumo de naranja.
Ponemos unas bolitas de crema sobre el glaseado como más nos guste y decoramos con trocitos de naranja confitada y unas florecillas.

No es por nada… pero… está muy bueno.

Yo lo probaría sin duda.

Ya me contaréis, yo no he podido resistirme.